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Oteando ideas, actitudes y comportamientos

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Europa de la Razón

“Aspiramos a una Europa de la Razón[…]”

Manifiesto DiEM25

Nunca un manifiesto ha propuesto algo tan radicalmente obvio y, a la vez, revolucionario, como defender, por encima de naciones, etnias, idiomas e intereses, una Europa de la Razón como primer principio declarativo. Una Europa de la Razón es, en realidad, un pleonasmo, una redundancia. Cuando pensábamos que habíamos construido una Utopía, ésta se convirtió en Leviathan. Sin embargo, no tengo yo tan claro que los compañeros de viaje de Varoufakis patrios compartan el concepto DiEM25 de lo que Europa significa. Nacionalismo y Europa son antagónicos porque Nacionalismo es exactamente lo contrario de Razón. Lo étnico, lo local y lo rural, tan de moda en estas latitudes, serán compatibles con Europa sólo cuando se desprovean de su mística y, sobre todo, de su voluntad de ser sujetos políticos esenciales. Sólo cuando busquen lo compartido, lo común o lo complementario en la confederación de localismos europeos y renuncien a ser volk .

Pero no aspiramos a una Europa de la Razón únicamente. Aspiramos a que Europa se convierta en nuestra comunidad política de referencia. Aspiramos a muchas cosas, pero en estos momentos, absolutamente deprimentes de niños de la guerra en pateras náufragas, yo aspiro a acoger, a integrar, a ayudar y a compartir una idea. La idea de que vivir dónde vivo es un orgullo, no porque me reconozca entre iguales, sino porque ahí contribuyo a construir la obra política más difícil, más plural, más acogedora y más basada en la Razón: una Utopía llamada Europa.

 

Aspiramos a una Europa de la Razón, la Libertad, la Tolerancia y la Imaginación que será posible mediante una Transparencia integral, una Solidaridad real y una Democracia auténtica.
Aspiramos a:
• Una Europa Democrática en la que la autoridad política emane de los pueblos soberanos de Europa.
• Una Europa Transparente en la que todas las decisiones se tomen ante la atenta mirada de los ciudadanos.
• Una Europa Unida cuyos ciudadanos tengan tanto en común entre las naciones como dentro de ellas.
• Una Europa Realista que adopte la tarea de emprender reformas democráticas radicales, pero factibles
• Una Europa Descentralizada que utilice el poder central para maximizar la democracia en el lugar de trabajo,  en los pueblos, en las ciudades, en las regiones y en los Estados.
• Una Europa Plural de regiones, etnias, creencias, naciones, lenguas y culturas.
• Una Europa Igualitaria que celebre la diferencia y termine con la discriminación basada en el género, la raza, la clase social o la orientación sexual.
• Una Europa Cultural que aproveche la diversidad cultural y que celebre no solo su patrimonio de valor incalculable, sino también el trabajo de poetas, escritores, músicos y artistas disidentes de toda Europa.
• Una Europa Social que reconozca que la libertad requiere no solo la ausencia de interferencias, sino que también necesita bienes básicos que hagan que todos estén libres de carencias y de explotación.
• Una Europa Productiva que dirija la inversión en aras de una prosperidad ecológica y compartida.
• Una Europa Sostenible que viva de los recursos que ofrece el planeta, minimizando el impacto medioambiental y dejando todos los combustibles fósiles que sea posible dentro de la tierra.
• Una Europa Ecológica comprometida con una verdadera transición verde en todo el mundo
• Una Europa Creativa que fomente la capacidad innovadora y la imaginación de sus ciudadanos.
• Una Europa Tecnológica que ponga las nuevas tecnologías al servicio de la solidaridad.
• Una Europa consciente de su Historia que luche por un futuro mejor sin ocultar su pasado.
• Una Europa Internacionalista que trate a los no europeos como un fin en sí mismos.
• Una Europa Pacífica que reduzca la tensión en su parte oriental y en el Mediterráneo, actuando como baluarte contra los sectores militaristas y expansionistas.
• Una Europa Abierta llena de ideas, gente e inspiración de todas partes del mundo, que reconozca a las vallas y las fronteras como signos de debilidad que difunden inseguridad en nombre de la seguridad.
• Una Europa Liberada donde desaparezcan los privilegios, los prejuicios, las privaciones y las amenazas de violencia. Que los europeos nazcan con menos estereotipos, que tengan las mismas oportunidades para desarrollar todo su potencial y sean libres de elegir a sus compañeros en la vida, el trabajo y la sociedad.

 


Seguramente hay cosas que me pierdo, que no entiendo y que no puedo valorar con distancia y escepticismo. Pero hay algo intelectual y políticamente hipnótico en Varoufakis: una realidad que no le desmiente, una explicación que encaja, una utopia al alcance, una idea fuerte, honestidad en su defensa y, sobre todo, entusiasmo en su divulgación. Todo ello incluyendo el mantenimiento de la mayor parte del statu quo. Sin revoluciones, sin tábulas rasas, sin nacionalismo y con la razón. Acérquense al manifiesto DiEM25 y a esta TED Talk.

Objetividad (o casi)

Porque la objetividad claro que existe. Existe como existe el coraje, la libertad o la justicia: como un ideal. No es posible ser perfectamente iguales, ni del todo libres, pero a nadie se le ocurre decir que la igualdad o la libertad son invenciones.

Sobre la objetividad,  enorme artículo del enorme Kiko Llaneras.

Este tipo de conversación es frecuente en los comentarios del blog de Arcadi Espada y es una discusión clave. Kiko Llaneras menciona la ciencia pero yo no estoy tan seguro que en el sentido correcto. Los científicos son los primeros en ser conscientes de que la objetividad es un ideal y que, como tal, no viene de serie, por tanto se han de poner todos los remedios, todos los paños calientes para atajar los sesgos, la inexactitud, toda la truthiness (gran palabra de Colbert). Tan es así que en la ciencia, ámbito que aspira a resolver la verdad material del mundo, los garantes de la objetividad, son otros sujetos, peers que, con sus propios sesgos, no pocas veces,  discrepan entre ellos. ¿Quiere eso decir que no existe la objetividad? No, eso sólo quiere decir que no puede alcanzarse valiéndonos únicamente en nuestra intuición o nuestro método. Nuestro cerebro, sin ayudas externas (software, checklists, algoritmos, aleatorizaciones, ciegos, capacidad de computación, colegas, estadística, y, muy importante, disclosures) está neurocientificamente imposibilitado para la objetividad y ser conscientes de ello y ponerle remedio es el primer paso para conseguir la objetividad. La objetividad es actitud, método, herramientas y auditación externa. Pensar que objetividad soy yo o este con el que yo estoy de acuerdo es, precisamente, el mejor camino hacia el triunfo de la subjetividad.

Héroes contra el Leviatán

Hace año y medio que no escribo…pero ayer vi citizenfour y no me podía quedar callado. Se trata de que hay gente que está en su bien pagado trabajo, a quien espera su novia de diez años, que se rodea de gente que hace exactamente su mismo trabajo, que tiene amigos que no le juzgan por ello, que la mayoría de sus conciudadanos están de acuerdo con lo que hace y, sobre todo, que su trabajo lo paga el gobierno más poderoso del mundo, la burocracia más perfecta, dotada y eficaz, teóricamente como salvaguarda de su libertad y del mundo libre. Y sin embargo…tira toda su vida por la borda por una idea de lo que debería ser. Por una idea fuerte pero respetable, por una idea concienzudamente madurada pero, ni mucho menos, de consenso (al menos hasta que él apareció). Por la idea de que el Estado no puede hacer lo que le de la gana siempre que quiera. De que no puede vigilar a todo el mundo (todo el mundo, en este caso, es literal) sólo porque puede hacerlo…Por la idea de que eso no es algo que se parece a lo que hace el totalitarismo sino que eso es totalitarismo.

Vamos a dejar de lado que “me reconocerás en el lobby del hotel porque llevaré un cubo de Rubik” y, en un documental grabado en momentos de extrema tensión, el cubo aparezca varios dias despues resuelto en un plano irrelevante del documental. Lo realmente extraordinario es la serenidad, la paz, el descanso, el alivio que parece sentir Snowden justo cuando acaba de tirar su vida por la borda. Es ese alivio el que hace pensar que no es que tenga los cojones del caballo de Espartero (perdón) es que sabe que no va a poder vivir con ese secreto. Prefiere que aparezca la posibilidad de morir o vivir encerrado para siempre a los 29 años que justificar lo que hace. Como Manning. Uno no imaginaba a los héroes tan enclenques. Pero más allá del heroismo y de lo evidente que parece la lucha de Snowden y lo comprensible que es que nadie luche hasta tal nivel de riesgo por algo aparentemente tan inofensivo como la pérdida de privacidad (que se produce en la mayoría de casos, no lo olvidemos, de forma voluntaria y consciente), a mí citizenfour me retrotrajo unos cuantos años atrás.

El meollo es algo que a mí me ronda la cabeza desde hace 20 años. Hace mas o menos ese tiempo me hice voluntario de la Cruz Roja. Sacábamos a pasear a chavales con parálisis cerebral. Y lo mismo nos disfrazábamos que íbamos de museo. Y todo estaba bien salvo que tuve muchas veces la sensación de que la prioridad no era la actividad, sino que la actividad era la excusa para que la organización siguiera existiendo. Pero si los recursos escaseaban, se sacrificaban actividades, y nunca nada de la aparatosa burocracia. Pero bueno, Cruz Roja es una organización gigante, fuertemente burocrática.

Poco después estuve en IFMSA y  una vez se nos ocurrió, bajo el paraguas del comité de SCORA acudir al centro de menores de Sograndio a dar unas charlas sobre SIDA. Alguno de los que allí había, más listo que nosotros, nos preguntó directamente, si íbamos a dar la charla sólo para hacernos los pijos solidarios. Y la verdad es que ellos sabían de SIDA bastante más que nosotros. IFMSA tenía (y sigue teniendo) muchos comités. Pero el más exitoso es SCOPE que, básicamente, sirve para viajar por el mundo con la excusa de la medicina. Lo verdaderamente importante en IFMSA era irse de viaje. No participé de ninguna actividad cuyo objetivo fueran políticas concretas.  O cuando la cosa se ponía laboriosa, confrontada con autoridades o aburrida, se dejaba y a otra cosa mariposa. Muchas veces pensé (y compartí con compañeros) que, por mucho que nos intentáramos engañar, IFMSA no existiría si no fuera por los viajes.

Ya para acabar…soy asociado de dos Sociedades Científicas. Una local y otra internacional. Y, sin entrar en detalles, de nuevo, sus cometidos, sus aims, son la excusa para algo mucho menos prosaico, la perpetuación de las propias sociedades, de las estructuras de poder y los conflictos de interés que dentro de ellas mismas se generan. Y así podría enumerar decenas de ejemplos: asociaciones culturales, partidos políticos, sociedades deportivas…

¿Qué tienen en común Cruz Roja, IFMSA, la SEN, la PNS y la NSA/Gobierno de los EEUU?  Que todas ellas son burocracias. Y que todas ellas, como tales, tienen agendas propias de justificación, sostenibilidad, crecimiento y perpetuación que están por encima de aquellos objetivos para los cuales fueron teóricamente creadas. Cada una de ellas a su nivel pero todas con la misma forma de actuar. Los recursos, la ética, las decisiones estratégicas, priorizan, primero, la supervivencia de la burocracia y sus conflictos de interés y, segundo, llevan a cabo su cometido teórico. No entro a juzgar moralmente los actos de unas y otras. Es lógicamente peor lo que hace la NSA que lo que hace IFMSA. Pero la lógica de funcionamiento es la misma. La burocracia tenderá a negligir las señales que cuestionen su propia inutilidad, ineficiencia o inmoralidad y tratará de expulsar (voluntaria o forzosamente) a aquellos que cuestionen la propia burocracia. Y esa forma de proceder, que en la Cruz Roja es una lástima y en la NSA un horror, es, aparentemente, inevitable.

Los mensajes que transmite el documental son mucho más poderosos que el detalle colateral que yo me he quedado. Pero me inquieta, de forma extrema, que no exista organización que, aparentemente, se autoregule sin conflicto, de forma que lo que esté salvaguardado sea el objetivo por el cual la burocracia nace y no la organización interna de la propia burocracia por encima del objetivo. Porque eso quiere decir que las primarias de los partidos políticos, las asambleas generales de las asociaciones o empresas y, lo más importante, el voto de los ciudadanos informados, es irrelevante si los incentivos que la burocracia gobernada por dichos organismos tiene para hacer algo distinto a lo que debería hacer son más fuertes que el voto de sus representados.

Lo bueno para los Jonases que vivimos dentro de la panza del Leviatán es que siempre habrá algún Snowden que esté dispuesto a tirar su vida por la borda para que los demás sepamos que las cosas deberían ser de otra manera, aunque sea imposible cambiarlas.

Ved el documental. Veréis pocos igual de buenos. Y de paso, ved por qué el documental es importante:

Contra la crisis, un sistema productivo P2P

Hace ya algún tiempo un buen amigo me sugirió un libro para leer sobre qué alternativas tenemos a la crisis. Se trata de un libro claro en su título: “Hay alternativas”. Y está escrito por Alberto Garzon, Vicenç Navarro y Juan Torres. Yo tengo claras pocas cosas, pero una, quizá defectuosa de cuándo tonteaba con las Juventudes Liberales, es desconfiar del poder. En general. Eso incluye al Estado. Cualquier estado. Cogí el libro y empecé por las propuestas…. Y vi la primera:

“Constitución de un gobierno mundial que permita compensar y reducir el poder de los grupos privados internacionales, así como facilitar la instauración de un mundo diferente”

No esperaba otra cosa, pero me decepcionó profundamente. Pongo esa propuesta porque es la primera, pero hay decenas de ellas confiando en el estado como solución. Como vehículo para el cambio. No seré yo quien defienda la no necesidad del Estado. Pero sólo como agente que asegura que las relaciones se desarrollen libremente y en igualdad de condiciones. No como gestor, dinamizador o agente del cambio. El cambio viene de la sociedad y el Estado, si no pelea el cambio, como sucede ahora, irá a remolque.

Toda la decepción viene porque, aunque Vicenç Navarro y Juan Torres son añejos, Alberto Garzón representa la esperanza para muchos jóvenes de izquierdas que, por qué no decirlo, son la mayoria de la gente con la que me relaciono habitualmente. Y viene porque existen otros mundos. Diversos, con ideales similares, pero una diferencia. Con propuestas mas frescas y, probablemente, menos erradas. Al menos dichas propuestas no han fracasado aún. Desde el software libre al cooperativismo existe una actitud en la que lo público, lo común, no depende de un poder coactivo, sino que es una actitud, una forma de vivir. Y de entre mis referentes en dichos temas destacan Las Indias.

Pues ya que estábamos con libros y alternativas, los indianos acaban de sacar un librito. Mas bien un manifiesto, de seis mil palabras (no las 200 y tantas hojas del libro de Garzón y colaboradores) en el que, con meridiana claridad se apuntan las causas de la crisis, saliendo de los tópicos localistas (el ladrillo, la corrupción, los mercados…) y se propone la alternativa: Un sistema de producción P2P.
Resumiré muy brevemente las ideas fundamentales. Para quien lea con asiduidad las indias, los conceptos de “Revolucion P2P” o “tercera revolución industrial” son familiares. Pero hace no mucho el propio The Economist sorprendía hablando exactamente de lo mismo (ellos llevan años, aunque ahora se materialice en un manifiesto). Aunque los tiros de The Economist y de ellos tienen diferencias conceptuales importantes, quiere decir que no deben ir muy desencaminados. Las tesis del libro, tomando las conclusiones como guión, se resumen brevemente así:

1. La multiplicación exponencial de la productividad redujo, desde la segunda Guerra Mundial, las escalas de producción.

2. Las comunicaciones y las relaciones entre individuos y agentes sociales se descentralizan paulatinamente gracias al progreso tecnológico.

3. Los dos hechos precedentes junto con la apertura de las barreras comerciales determinó un crecimiento importante del comercio dependiendo, sobre todo, de la aparicion de nuevos mercados periféricos. Como consecuencia disminuyó la pobreza pero aumentó dramáticamente la desigualdad y la inestabilidad económica.

4. Paradójicamente el capital, en lugar de reducir su escala de actuación, la aumentó. La concentración del capital necesita de grandes inversiones que generen réditos igualmente grandes. El capital se convierte en generador de burbujas especulativas, en lugar de financiar la economia productiva. Desde las puntocom al ladrillo. La estrategia de escala incluyó la captura del estado, la recentralización de la red y el endurecimiento de las leyes que impiden “disipar las rentas“, como las leyes de propiedad intelectual e industrial.

5. Dicha estrategia lleva a la “descomposición“, la destrucción simultánea del Estado (atado a los intereses del capital) y del mercado.

6. La aparición de la red determina el resurgimiento del procomún, de la “abundancia” y pone en jaque los monopolios legales basados en la propiedad intelectual o industrial

7. El procomún, el modo de distribución P2P y la ética hacker son llevadas a la práctica en los ámbitos del conocimiento: software, cultura, etc .

8. La aparición de la posibilidad de producir localmente cualquier objeto gracias a impresoras 3D y amparadas en la misma ética determina la posibilidad de disminuir la escala de producción al máximo (cerca del óptimo individual) y de aumentar la autonomia productiva local y el procomún global.

9. La diversidad y particularidad de la producción local y la imposibilidad de expedir títulos para todas y cada una de las nuevas formas de trabajo hace que la Universidad centralizada deje paso a el aprendizaje P2P, a las escuelas del comunal y, sobre todo, la autoeducación.

10. Se teorizan sistemas políticos no centralizados que vehiculen la abundancia: La plurarquia en su forma ideal, los confederalismos en su forma práctica, configuran alternativas más plurales. El Estado, como “gran empresa” que es, es un blanco idóneo para las grandes masas de capital, por tanto, el estado no ha de gestionar nada que pueda ser gestionado desde el procomun.

Esas son las ideas base, por supuesto mucho mejor explicadas. De todas formas pondré un ejemplo sencillo sobre las ideas de escala… Si media España tiene su dinero en el Banco Santander, por decir algo, eso es mucho dinero. Si esa media España le exige al Banco Santander un rédito (para sus cuentas de ahorro, para sus planes de pensiones…) de, digamos un 3-5%, el Banco Santander no puede invertir todo ese dinero en el “pequeño comercio”. Necesitaría cientos de miles de pequeños comercios y una legion de gestores investigando sus comunidades locales. Le sale mucho más fácil, rápido y rentable, invertir todo ese dinero en grandes empresas (y eso incluye a los Estados). Así se forman las burbujas… y las crisis. La solución pasa por imposibilitar la generación de burbujas generando un tejido productivo distribuido. Sólo queda una cuestión…que es la financiación de dicho sistema productivo…ahi entran el crowfunding, las cooperativas de crédito o, como deciamos hace meses, sistemas tipo Kiva.

En el libro se teoriza en forma de manifiesto pero los ejemplos concretos son aun mas esclarecedores. Algunos los podéis ver haciendo click en los enlaces que pongo, otros en los videos intercalados y otros, descritos en el libro. Todo ello para demostrar que es algo mas que wishful thinking…Es un manifiesto en el que se proponen alternativas reales, algunas de ellas ya exitosas, que van desde la producción agraria o la producción de energia de forma local a la industria del automovil, pasando, como no, por el ladrillo propiamente:

En definitiva, un manifiesto que ojalá leyeran las jóvenes promesas de la política y se plantearan verdaderas alternativas (a la construcción de un gobierno mundial, que sería, justo lo opuesto a lo que el óptimo de escala actual plantea). Y si no, pues prediquemos con el ejemplo y comencemos a plantearnos construir un mundo de iguales. Un mundo P2P:

Descargar el libro en epub

Ver el libro en español, ingles o esperanto

Los pilares de la democracia actual (y como combatirlos)

La democracia tal y como la conocemos en nuestro país (y en gran parte de los paises occidentales) es considerada un buen sistema de gobierno. La población asume, en gran parte sin rechistar, que la democracia es eso que tanto hemos oido de Winston Churchill de “el peor sistema conocido excluyendo todos los demás”. Y, aunque esa frase, como cualquier simplificación, es cierta y perversa a la vez, eso no quiere decir ni que todas las democracias sean iguales por el mero hecho de dejar votar a los ciudadanos, ni, peor aún, que no haya aspectos concretos que puedan ser muy mejorables. Siendo mejor sistema que el resto de los que la humanidad ha probado, la democracia actual, tal y como la concibe gran parte de la población y de los medios, por no decir, la gente encargada de gestionarla, parece un sistema inmejorable. Un callejón sin salida. Y, finalmente, un objetivo en sí misma. Si asumimos que la democracia es un sistema de gobierno que pretende, simplemente, hacer que la opinión de los ciudadanos al respecto de los temas que cada día les conciernen, sea representada y ejecutada de la manera mas acorde a sus deseos posible y que todo en ella se organiza o debería organizarse para conseguir eso, creo que, si bien tenemos un buen camino recorrido, estamos lejos de alcanzar dicho estado con plenitud. En este post pretendo destacar lo que a mi juicio son los pilares de la democracia actual y cómo combatirlos (para mejorarla). Mejor dicho, como impedir que dichos pilares, dejen de ser sólidos e inmutables. Que, no solo cambien, sino lo hagan para representar mejor los intereses de sus ciudadanos.

La primera cuestión importante es que la democracia no es un ente ideal, un constructo. Es un sistema concreto. Es un conjunto de instituciones regidos por unas normas y dirigidos por personas. Personas con intereses, como cualquier persona, aglutinadas en torno a instituciones con funciones concretas y regidas por normas que esas mismas instituciones implantan para ser asumidas por todos los ciudadanos, con la ayuda del poder disuasorio del uso monopolístico de la violencia o la privación de libertad. Y así, con esta sarta de obviedades, empezamos con los pilares que sustentan la democracia:

1. Descentralización.

A todos nos enseñaron que tener 3 poderes (4, añadieron mas tarde, 5 más recientemente) era suficiente para garantizar la representatividad del estado. Pero vamos a empezar con una pregunta. ¿Cuál de estas topologías de red representa mejor la estructura de la sociedad en la que querriais vivir?¿Cual de estas topologías representa mejor en la que vivimos ahora?:

Yo no se vosotros, pero yo contestaría que vivíamos en una red centralizada, que pasó a ser descentralizada y que ahí se quedó, mientras deseamos que se convierta en una red distribuida. Un viejo lema ciberpunk reza que “bajo toda arquitectura de red se esconde una estructura de poder”… Si tenemos en cuenta eso y que cada uno de los puntos de una red centralizada lo dirigen personas o grupos de personas con intereses, puede darse el caso de que un grupo reducido de personas domine una vasta extensión de los recursos de poder. Para beneficio de todos… o no…. No sólo eso, sino que en la red descentralizada de nuestro sistema politico, los nodos principales son los que definen las características de las lineas que unen los nodos, las relaciones entre los miembros de la red. Esas “lineas” son las leyes, las tasas administrativas, la politica linguistica, internet, la distribución de la energía, las leyes de prensa… esas lineas son las formas en las que las personas, físicas o jurídicas, es decir, los nodos, nos relacionamos entre sí. Sea en forma de relación personal, comercial, administrativa o de servicios. Es decir, en una democracia centralizada lo que pase y se decida en el nodo único condiciona dramáticamente a sus nodos secundarios (lease, Corea del Norte). En una red descentralizada (la nuestra), no tanto, pero con bastante intensidad. En una red distribuida perfecta, todo nodo parte de la misma posición de partida y su influencia viene definida por su capacidad individual de influir en otros nodos. No viene dada por su situación de partida ni su capacidad de definir la estructura de sus relaciones. En una sociedad descentralizada, como la nuestra, la capacidad de influir no depende del mérito, depende exclusivamente de la capacidad de ser o gobernar uno de los nodos principales. Y esa posición depende, la mayor parte de las veces, de cosas diferentes al mérito (desde ser magistrado del Constitucional hasta supervisor de planta de un hospital). Que cada uno busque el nodo que más le guste: partido político, medio de comunicación, tribunal supremo, Endesa, asociación de victimas del terrorismo, iglesia católica… Actualmente, posicionarse en la red es posicionarse en los nodos que la controlan. Una red social (real, no Facebook) distribuida perfecta es posible que sea inalcanzable. Porque no siempre los nodos tendrán la misma influencia. Pero ese no es el objetivo final. El objetivo es conseguir que la democracia se acerque a esa lógica distribuida lo mas posible. Para que la sociedad sea lo más justa posible la capacidad de influencia no puede deberse a “a prioris”: renta y posición, fundamentalmente, pero tambien, raza, situacion geográfica, salud y enfermedad… El poder en la red, idealmente, debería ser el resultado de la propia capacidad del nodo de influir en la red para mejorarla y mejorar la vida del resto de nodos. Y eso nos lleva al segundo pilar…

2. Representatividad

Las democracias liberales se articulan en torno a un sistema representativo electoral. Unos pocos representan la opinion de muchos, decenas de miles de opiniones condensadas en un diputado. Un sistema que, sin duda, mejora a cualquier dictadura pero que dista mucho de ser perfecto. Sin embargo, otro de los mantras es que es intocable el sistema de voto cíclico a partidos políticos. Y resulta que eso es mejorable. Siguiendo la lógica de las redes. El sistema actual es descentralizado. Unos cuantos “representan” al pueblo. Esos cuantos se eligen de las listas cerradas que proponen un grupo reducido de partidos. Partidos que eligen a sus representantes por criterios que, de nuevo, no tienen por qué ser democráticos o meritocráticos. Partidos además que proponen “packs” de ideas. No se puede elegir la política electoral de UPyD, las ideas sobre la eutanasia de Ciudadanos, las de sobre legalización de las drogas del Partido de la Libertad Individual y las de software y libertades en la red del Partido Pirata…por poner algunos ejemplos atípicos. Si votas compras un pack completo del que te puede interesar sólo un 10%…Elegir el pack genera la falsa ilusión de que elegimos nuestros destinos. Y eso, está lejos de ser verdad. La fiesta de la democracia, dicen.. Pero hay formas mejores de representar adecuadamente las ideas de los ciudadanos tomadas individualmente. No quiero ser exhaustivo en las diferentes formas que se proponen de democracia participativa, pero en estos momentos la tecnología permite, perfectamente, que cada uno pueda votar desde su casa propuestas concretas. Eso no implica que todo el mundo tenga que votar en cada momento sobre todas las propuestas. Pero seguro que implica en la votación a mucha más gente y, sobre todo, a gente más informada. Yo puedo no votar en el 90% de las propuestas porque no me afecten directamente pero seguro que votaré en aquellas que me afecten y motiven. Por poner un ejemplo, puedo no votar lo que me parece la ley de autónomos, pero seguro que votaré qué sistema sanitario prefiero. Habrá temas que vote muy poca gente, habrá otros que vote el 100% de la gente. Hay sistemas intermedios, como las listas abiertas, que es una mejora del sistema descentralizado y hay quien aboga no por el gobierno de la mayoria, sino por sistemas en los que todo actor individual decide sobre sí mismo, pero carece de la capacidad y de la oportunidad para decidir sobre cualquiera de los demás actores como la plurarquia, sistema de una organizacion distribuida ideal. Lo que está claro es que hay que superar la ilusión de que votar cada 4 años es decidir. Y menos si sólo se puede votar entre los escasos “packs” que se proponen. Sobre todo porque los “packs”, los partidos, no sólo deciden en función de sus votantes. Y eso nos lleva al tercer pilar…

3. Clientelismo

Los nodos principales (instituciones, medios, tribunales, corporaciones…) de una red descentralizada pueden ser influidos por los nodos pequeños, si estos son muchos. Pero en general, es más probable que un nodo grande, pongamos, un partido político, responda de forma más crítica, rápida y eficaz a una amenaza de otro de los nodos grandes. Es decir, si Telefónica se pone firme se desmantela a sus reguladores, sin mas… Para que una iniciativa ciudadana sobre el mismo tema se lleve a cabo necesita de cientos de miles de adhesiones y, aún así, puede no prosperar. Y como ése se podrían poner cientos de ejemplos en los que el interés de un grupo de presión importante, de un nodo de un tamaño significativo, supone mucha más influencia para que se tome una decisión, que cientos de miles de presiones de los nodos pequeños. Esa topología de red es, entonces, la más propicia para favorecer grupos de presión grandes. Sea Telefónica o sea la Iglesia Católica, por encima incluso de lo que opine la mayoría de la población. Así, podemos ir a la Guerra de Irak aunque haya un 80% de poblacion que se oponga o se puede cambiar la ley del aborto aunque un 68% de la población esté de acuerdo en una ley de plazos (y no de supuestos). Los ejemplos son multiples, desde las entidades financieras rescatadas, constructoras, empresas eléctricas, etc… Para que la red descentralizada sea resiliente necesita que los nodos grandes se mantengan. Y así lo hacen…unas financian a los otros, los otros legislan para los unos… Y no sólo eso. Los nodos grandes que, teóricamente, están encargados de velar porque ese tipo de acuerdos no violen los derechos de los ciudadanos, como los tribunales o las agencias reguladoras, han sido colonizados por otros nodos grandes. Generalmente, los partidos políticos. Así, el Tribunal Constitucional, la Fiscalia General del Estado, el CGPJ, los miembros de CNMV, el Tribunal de Defensa de la Competencia…todos dependen de unos pocos nodos… Por eso, la defensa de las instituciones, como entidades independientes del resto de nodos, es fundamental. Y eso nos lleva al siguiente pilar…

4. Justicia

La Justicia, teóricamente, ejerce de balance, de contrapeso al resto de poderes. Es un nodo que no es único, es más bien, una red de nodos, de importancia pequeña cada uno de ellos, y con nodos superiores de gran poder. En las instancias pequeñas opera la Justicia de verdad. Personas, nodos pequeños, con sus ideas y su bagaje que acceden por méritos a una institución y ejercen la justicia con libertad dentro del marco jurídico establecido. Tienen cierto margen a la interpretación de la ley dependiendo de las circunstancias y capacidad de sentar jurisprudencia, es decir, de establecer una opción jurídica diferente dentro del abanico limitado de posibilidades que ofrece una ley. Sin embargo el problema viene cuando hay que disputar con los nodos grandes…ahí, los que hacen las reglas y los que las ejecutan ya no se diferencian tanto. Hasta el punto de la opción al recurso final del indulto. Podríamos optar por dos fórmulas para evitar que eso suceda. O bien mantener un sistema horizontal en el que cada juez sea soberano para decidir sobre cada tema y su puesto únicamente rinda cuentas a la propia Justicia o bien, si mantenemos una estructura vertical de apelación, aseguramos que el sistema no pueda ser “hackeado” por los nodos grandes. Sistema de promoción individual profesional, no electivo ni nominativo. Este es uno de los pilares fundamentales. Pero no sólo en cuanto a su composición, sino en cuanto a su eficiencia. Justicia hay si el sistema tiene una estructura adecuada, accesible y ágil. Esperar 6 o 7 años por una resolución beneficia sólo a quienes pueden esperar. Esos no son los nodos pequeños, los ciudadanos.

5. Nacionalismo

El nacionalismo es el pegamento que permite todo lo anterior. El anillo que los gobierna a todos. El nacionalismo permite que gente dispar en ingresos, intereses, profesión, anhelos y actitud se aglutine en torno a unas instituciones que identifica como propias y que comparte con una comunidad imaginada con la que, supuestamente, comparte intereses. Una comunidad imaginada es un grupo de ciudadanos que, en ocasiones supera las decenas, centenas o incluso a miles de millones de ellos. Y se supone que esas centenas de millones de personas comparten intereses y, por tanto, se aglutinan bajo un territorio (ni siquiera es necesario este requisito: vease Islas Malvinas), un conjunto mínimo de símbolos (bandera, himno, escudo), un destino común y, lo más importante, unas instituciones comunes. Y esto es lo mas importante por la sencilla razón de que cada nacionalismo reproduce, curiosamente, la topología de la red institucional (y, por tanto, la red de grupos de presión, de nodos grandes). Uno puede pensar que primero es el sentimiento de pertenencia a un territorio y a las señas de identidad y despues las instituciones, como consecuencia. Realmente es al revés. Las reivindicaciones nacionalistas suceden a la aparicion de instituciones y no al revés. Sean esas instituciones la República Francesa o el valle de Arán. El nacionalismo es la herramienta perfecta para mantener a los súbditos aglutinados en torno a unas instituciones y, por tanto, la herramienta más utilizada por los gobernantes para reforzar el apoyo de los súbditos ante circunstancias en las que las instituciones (y, por tanto, sus redes clientelares, los otros nodos grandes) se vean en peligro. Cuanto más grande, mas irracional, más injustificable a los ojos de los ciudadanos es una decisión institucional, más grande es la bandera. Cuanto peor el sacrificio, más grande la apelación a la patria. Y eso pasa con cualquier nacionalismo. Desde EEUU hasta Irán. El cuestionamiento de este pilar es el más dificil de todos. Porque un ataque a la institucion garante de la identidad supone, en un silogismo perfecto, un ataque a la propia identidad y, en definitiva, a los ciudadanos aglutinados bajo dicha identidad. Por eso no se puede criticar la politica lingüistica de la Generalitat sin ser anticatalán o ironizar sobre el deporte español sin que se subleve el personal…Pero nuestra vida no discurre en una comunidad formada por millones de personas. Discurre en redes personales, profesionales y de intereses que, a lo sumo, suman un par de cientos de personas. Esa es nuestra comunidad real. Y la comunidad real es el contexto dónde ejercemos la ciudadanía. Uno puede defender racionalmente su lengua o, incluso, su territorio, sin apelar a entidades imaginarias, sino a su red particular con la que habla en esa lengua, influyendo en su escuela, sus amigos, los profesores de sus hijos…  Sólo desde la comunidad real es visible la influencia de un individuo en una red distribuida. Aceptando la ilusión de que podemos decidir sobre el destino de millones de personas compatriotas, mediante el voto o la adhesión a los garantes de la correcta nacionalidad, sea cual sea ésta, lo único que hacemos es renunciar a influir sobre nuestro propio contexto. Por eso las reivindicaciones deben plantearse desde lo local, que es lo real, no desde lo nacional, que es, en gran parte, mitológico.

6. Medios de comunicación

El cuarto poder siempre ha sido considerado necesario como otro contrapeso al poder político. Pero, de nuevo, los medios centralizados son nodos demasiado grandes y con demasiada influencia en la red ciudadana, de tal forma que su estabilidad y su control son objetivo prioritario de aquellos nodos que pretendan influir en toda la red. Eso incluye a gobiernos y a empresas. Un ejemplo de la imposible independencia de los medios ante empresas grandes e instituciones… Por tanto el objetivo es reducir el tamaño de esos nodos en la red. Siempre hará falta el mediador, el periodista. Alguien que recopile, digiera y transmita de forma clara la información. Pero eso es muy diferente a que sean medios grandes los transmisores de la información. De hecho una red de periodistas blogueros incipiente y cada vez mas especializados hace posible el cambio de paradigma. Se puede transmitir informacion sobre casi cualquier lugar y recopilar información de fuentes diversas sin estar allí siquiera. Leyendo a periodistas locales, recogiendo informes oficiales, viendo ruedas de prensa retransmitidas, viajndo de vez en cuando al lugar… En este caso, es probable que las propias ineficiencias del modelo antiguo lleven a la aparicion de un nuevo paradigma para la información general y para la informacion especializada los propios generadores de la información (médicos, científicos, abogados, arquitectos…) pueden transmitir su opinion sobre los temas que dominan. En cualquier caso, nunca está de más recordar la importacia de descentralizar este pilar de la democracia tambien.

7. Activismo

Finalmente llega el papel del ciudadano en el sistema. En la lógica descentralizada el ciudadano se adhiere a propuestas generadas desde nodos grandes que considera influyentes en la red. Sean partidos políticos, sindicatos, ONGs o la Iglesia Católica… Sin embargo, en la pirámide del compromiso ciudadano, la adhesión representa un compromiso menor con lo que se quiere reivindicar. No implica trabajo por la causa concreta, simplemente requiere conocer el tema a reivindicar, formarse una opinión y adherirse a las acciones que otro plantee al respecto. En el mundo distribuido la adhesión no supone nada, no aporta valor a la red. Dentro de una comunidad real (que, se me olvidó antes, no tiene que ser una comunidad unida geográficamente, puede ser la comunidad de científicos trabajando en virus Ébola, por poner un ejemplo), el activismo requiere de implicación con la comunidad. Y la implicación conlleva deliberación e interacción entre sus individuos. Eso no limita el alcance a nuestra comunidad, sino que si la reivindicación es asumible por mucha gente, se irá propagando por la red de iguales de forma viral.Siguiendo la lógica del trending topic pero con una diferencia… que el grado de compromiso de cada uno con la idea será muy superior si quien se la transmite es un igual y quien la asume lo hace desde el convencimiento de la deliberación y la interacción. Cuanto más compromiso, más posibilidades de que la reivindicación movilice la conducta y genere valor añadido en la comunidad real. La adhesion no aporta valor. La participación y la interacción sí, porque movilizan la conducta. La actitud del “no propongas, haz” sólo puede aportar resultados visibles que refuercen al activista desde la comunidad real en la que el individuo puede reforzarse viendo resultados reales, no desde la comunidad imaginaria donde necesita de la implicación de los nodos influyentes para alcanzar la visibilidad y, por tanto, la efectividad de lo propuesto. Así, por poner un ejemplo, cambiar la sanidad española empieza por discutir, proponer y hacer en nuestro centro de salud y explicar los resultados de ese diálogo, de esa actitud. Eso puede influir en la comunidad vecina, la del centro de salud del otro barrio o la del hospital de referencia de ese centro, eso acabará influyendo en el resto y de ahi a toda la sanidad catalana y así sucesivamente hasta contagiar, si la idea es realmente asumible y compartida en esa red de comunidades reales, a todo el grupo de nodos pequeños con los mismos intereses. Es decir, el compartir, reflexionar, actuar se ha de hacer en la forma P2P, de igual a igual. Y así se pueden conseguir cosas de una forma mucho más efectiva que clickando un “Me gusta” o firmando una adhesion a una reivindicación.

Y, por fin, llegamos al final…

8. Internet

Toda la argumentación anterior sobre cómo mejorar nuestra democracia se sostiene sólo en una topología de red distribuida. En un pueblo pequeño esa topologia sucede casi naturalmente.  Pero en el mundo actual esa topologia requiere de una herramienta que permita conectar de forma rápida, neutral y global a cualquier nodo de la red. Esa herramienta es internet. Y por eso la lucha fundamental por los derechos se libra ahí. Y por eso cada acción y cada actitud con respecto a la red importa. Porque en internet tambiene están apareciendo nodos de mucho poder. Poder que nosotros les proporcionamos, usando sus sistemas de filtrado de datos, concediéndoles nuestros datos personales, restringiendo nuestras opciones a un “me gusta”… La herramienta, en este caso, importa. No sólo no es inocente sino que el uso que le demos configura a la propia herramienta influyendo en la información futura que recibamos y, por tanto, muy probablemente, en la forma en que actuemos en el futuro. Diez minutos de meridinaa claridad al respecto:

En resumen, y para acabar, desde un activismo P2P, ejecutado con herramientas libres y neutrales, debemos proponer, contribuir e interactuar para generar la conciencia de que la red que nos sustenta, desde la Justicia a cómo nos procuremos la energía, debe tender a aproximar su topología hacia la forma que asegura el acceso e influencia igualitarios en la propia red, la topología distribuida. Con un único objetivo, que la red sea una red de ciudadanos iguales cuya capacidad de influencia y reputación no dependa de su renta o su posición de partida, sino de su capacidad de mejorar la propia red.

 

El “comunismo” de los científicos

Estoy leyendo uno de esos libros que ponen por escrito todo aquello que uno intuye que cree pero no sabe cómo explicarlo bien. El libro en cuestión es The Hacker Ethic de Pekka Himanen (con prólogo de Linus Torvalds, creador del sistema operativo Linux y referente en software libre, y con epílogo de Manuel Castells, profesor de la Universidad de California en Berkeley y autor del libro La era de la información). Cuando lo acabe ya haré un resumen de las ideas fundamentales, pero lo que hoy quiero comentar es que menciona una cuestión para mí fundamental en la defensa del conocimiento libre y la abolición de las patentes.

Antes de empezar a leer el libro y, probablemente, porque las fuentes que me alimentan en estos temas tienen origen común, yo ya intuía algo perverso en la forma en que se hace ciencia y la forma en la que se aprovechan los hallazgos de la ciencia. Algo que mencionábamos en el post (P)atentar contra la vida de hace algunas semanas y que, básicamente, consiste en denunciar que el esfuerzo común que posibilita que se haga investigación, que, muy mayoritariamente, sobre todo en las ciencias básicas que sirven de sustento a las aplicadas, se realiza por los gobiernos (con dinero de todos) es obligatoria y afortunadamente abierto (por la propia naturaleza del peer review y el sistema de publicación) mientras los réditos económicos que esa investigación genera son privados, basados en la asignación de monopolios que no se basan (sólo) en la innovación sino, sobre todo, en el ejercicio de una posición de superioridad en mercados relativamente cerrados. La lógica de la escasez para mantener grandes y lucrativos negocios donde el mérito es tener una posición (ser lobby) frente a la lógica de la abundancia, que disipa las rentas, es decir, que redistribuye la riqueza entre aquellos que han invertido, con mucho más riesgo (la ciencia básica es mucho más “económicamente incierta” que la aplicada), en generarla. Osea, todos los contribuyentes, aunque de algunos paises mas que de otros.

Pues con eso en la cabeza me he topado con este parrafo del libro, del que os muestro una foto:

Sólo ese párrafo ya compensa todo lo que cuesta el libro. A los autores no les gusta mucho eso del “comunismo” de los científicos, ya que, para ellos el comunismo tiene la misma raíz protestante de la ética del trabajo que el capitalismo, pero eso es otro cantar. A mi me gusta mucho la idea, porque da fuerza a una contradicción clave. Para que haya un mercado “libre” innovador y en constante crecimiento y que genere unos beneficios globales, pero muy desiguales en beneficio de aquellos que tienen el monopolio de uso de determinada información, ha de haber un almacen abierto y gratuito de conocimiento generado por científicos “comunistas” y a dónde los patentadores van a abastecerse para luego restringir el acceso a todos los demás y así enriquecerse. Con el agravante de que el científico ha de detallar hasta lo más mínimo de su proceso y el patentador te puede meter en la cárcel por usar siquiera un trocito de su “invento”. Y con el agravante mayor de que ese almacen se paga, en su mayor parte, por las clases medias que tienen nómina, mientras algunos de esos cazadores de ideas se llevan sus plusvalías a buen recaudo fiscal.

Osea, para mí, hay dos batallas fundamentales en favor de la justa redistribución de la riqueza y ninguna pasa por que sea el Estado su gestor: La primera mantener una red libre y neutral que asegure que todos los nodos de la red pueden acceder a cualquier punto de la red. Y la segunda, que la información derivada de cualquier esfuerzo común (que es prácticamente todo lo que se patenta) ha de ser libre. Eso no quiere decir que los productos sean gratis. Eso quiere decir que cualquiera pueda usar la información en su propio beneficio o en beneficio de todos.

Los verdaderos brotes verdes

Acaban de convocarse elecciones para el otoño. Tres cuartas partes de país de vacaciones. De la otra cuarta parte, la mitad trabaja, la otra mitad no puede. Ni trabajar ni ir de vacaciones. De los que trabajan, unos cuantos se dedican a reventar las primas de riesgo y a alimentar la crisis de deuda. Otros cuantos se dedican a pegar palos bajo mando de R, de Represor. El resto está dando ejemplo…

Por un lado resistiendo los envites, uno tras otro, de una policía en perfecta formación atacando a oleadas, y valientes como ninguno para agredir de diez en diez a periodistas que lo único que hacen es levantar las manos. “Los violentos, sois vosotros”. Merece la pena tener presentes los tics, de otro tiempo, otro color, de algunas divisiones policiales. Qué pasaría cuando no existía youtube (a partir del minuto 8:30, para los vagos):

Por otro lado, resistiendo a la violencia del lenguaje que, no sólo no sirve para comunicarse, sino para pre-determinar políticas, para ahondar en falacias y configurar el curso del pensamiento. Algunos le tienen miedo a Google, que, menudo descubrimiento, moldea nuestro cerebro. Tendrían que tener miedo al lenguaje, al discurso, a la retórica… Tendrían que tener miedo de los intermediarios que llaman a las manifestaciones pacificas “terrorismo”. Tendrían que tener miedo del sofisma, del uso interesado del lenguaje, de las analogías maniqueas, de las metáforas, de los que piden propuestas (para tener carnaza) y no sólo indignación, como si, en palabras de Minchinela, para llamar al seguro cuando tienes una gotera tuvieras que saber arreglarla tu mismo, cuando pagas hasta un 42% de tu dinero por ese servicio… tendrían que tener miedo de aquellos que “resignifican las palabras para apuntalar la distracción y el engaño”. Tendrían que tener miedo a los que nos salvaron y a los que debemos nuestra ¿libertad?, los de la transición-hasta-ahora-via-libre-viento-en-popa-porque-el-que-había-antes-sí-era-malo. Tendrían que tener miedo al búnker. En seis minutos de conversación queda todo claro:

O en 16, mas estructuradamente…

Quedan también entre los que no están de vacaciones aquellos que aprovechan el paseo en barco por Menorca para recortar aquí y allá en derechos adquiridos. De nuevo las palabras… la crisis: irremediable, condicionadora, marco y excusa para privatizar hospitales manteniendo ocho televisiones, recortar en educación y en impuestos para los ricos, echar gente a la calle notándose o, peor, echar a mucha mas gente a la calle pero sin que se note, rotando el despido, sacando el manual de ingeniería de apaciguamiento. Y todos, pasando la mano por la frente, como queriendo decir “de la que nos hemos librado” cuando, realmente, han hecho lo que querían, pero ordenada, secuencial y disimuladamente. Despidos sutiles…

Quedan, porque siempre están, los que trabajan por dar sentido a todo esto. Los de contra viento y marea. Porque, de indignados que estamos, quizá perdamos la perspectiva. Quien salió adelante de otras maneras para decírnoslo y para indicar dónde y cómo hay que hacer presión. Quedan los que nos zarandean, ¡mirad, necios, ese es el camino!. Y quedan los que tienen un plan, en un año, en tres fases. Los que, a pesar de detener a “sus cúpulas“, tienen 60000 usuarios registrados en el foro. Comenzaremos la fase 1 – Spread the message:

Se puede decir, vamos, que en Agosto, quedan por la red (ahora mismo, el mundo) y, considerando que el merecedor inicial del apelativo crece al 0.2% en plena temporada de verano, los verdaderos brotes verdes de este país. Brotan en Agosto los que se sembraron en Marzo y, en Otoño, antes del 20-N, florecerán en todo su esplendor. Los brotes verdes son los que les dirán a los marchitos que se aparten. De una vez, fuera, largo.

Nos quedan los brotes verdes y lo bonita que está Barcelona llena de guiris…qué paz… qué descanso de ideología…qué descanso de discurso. Qué descanso de impostura e hipocresía. Qué descanso de xenofobia y estupidez. Que descanso de políticos, si no fuera porque desde el barco menorquín…

 

ACTUALIZACION

Se me olvidaba…tampoco se han ido del todo los legisladores… todavía, antes del veraneo, cambiarán una ley que les pedimos que cambiaran. Pero al revés…

Pasa al siguiente nivel…

17 (diez y siete) millones (.000.000) de personas, incluyendo la mayor parte de aquellos a los que creen representar estos:

y como son tan ridículos, los 3 que no querrían les contestan pasando al siguiente nivel y al siguiente y al siguiente y al último. Con esta contundencia:

Y nosotros contestaremos sumando millones a los 17. Millones ilusionados, motivados, volcados. Millones, por primera vez en décadas, sumidos en una ilusión común. Si, cenizos ridículos, una ilusión de la que no participáis. Y lo peor por capital: una ilusión que envidiáis. Y como es la ilusión la que mueve a casi todos, vosotros, marginados y ridículos no sólo quedáis en evidencia. También os quedáis solos.

Barack Obama

Aunque escuchar quedó reservado para la música, ver para el cine, pensar para la literatura y la guerra para la política, alguna vez hay que quedarse media hora con un político para …

…escuchar tono, dicción y mensaje

…ver firmeza, sinceridad y coherencia

…pensar, aunque sea, cuál de las dos sociedades es mas culta a pesar de los creacionistas y de que, con razón, en una de ellas no sepan situar España en el mapa

y ya de paso:

…llorar porque nunca le daré media hora a uno de los nuestros

… contar las veces que mira el papel en esa media hora

…dar para atrás en el vídeo y confirmar que sí, que ha dicho que “así será elección tras elección si seguimos por ese camino”. Y que no vaya a ser así. Y aquí ya vayamos por la enésima elección de reproches y pasado.

…y lamentar que nosotros no tengamos un futuro, destino, empresa común sino sólo una procedencia y sus coletazos

…y asombrarse porque afronta la crítica, la explica, la vuelca y la gana en su favor

…y, finalmente, estremecerse.

Absolutamente brutal, Barack Obama. Sobre la raza, la política, la actitud, la nación, el futuro y la vida. Media hora, aguantad sólo eso.

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